Moda comprometida

Cuidamos de ti y del mundo que nos rodea con el mismo cariño y atención que ponemos en nuestros productos. 

Sabemos que toda acción suma, por eso intentamos que Happy Belly Barcelona sea una marca coherente en su producción, desde la materia del producto y su confección local, al impacto medioambiental. 

La materia

La calidad de la materia es clave en nuestro compromiso con la sostenibilidad por el impacto que la fibra tiene en la durabilidad de una prenda.

Elegimos tejidos con el mayor porcentaje posible de fibras naturales vírgenes para que la prenda sea respetuosa con tu piel y para que te acompañe durante mucho tiempo. Nuestra apuesta por lograr una prenda duradera —que mantenga su diseño y funcionalidad tras el uso continuado— se basa en que, a la larga, es la opción más sostenible. Preferimos la fibra virgen a la reciclada: el reciclaje mecánico acorta la fibra y suele mezclarla con otras para ganar resistencia, lo que le resta suavidad, capacidad de recuperar su forma y, a la larga, vida útil — justo lo contrario de lo que buscamos. Por eso aplicamos la circularidad en otras áreas, como la papelería o el packaging, y reservamos la fibra virgen para lo que toca la piel y tiene que durar.

Buscamos hilos y tejidos certificados que garanticen también el respeto al medioambiente, unas condiciones de trabajo dignas y una comercialización justa.

A continuación te los detallamos:

  • En el caso del algodón orgànico, el tejido que utilizamos proviene de un proveedor certificado con el estándar GOTS (Global Organic Textile Standard) Número de licencia CB-GOTS-CUC-03-1010800. Esta acreditación garantiza que el algodón es de cultivo orgánico y que toda la cadena de producción del tejido cumple criterios sociales y medioambientales estrictos.
  • En el caso de la lana extrafina superior, el sello RWS (Responsible Wool Standard) certifica que la lana fue obtenida respetando el bienestar de las ovejas y la gestión responsable de la tierra en su producción.
  • Los tintes cuentan con la certificación Oeko-Tex Standard 100, que verifica que no contienen sustancias nocivas para la salud humana ni para el medio ambiente. Esto significa, en la práctica, que tu piel se beneficia y un menor impacto en cada lavado de la prenda.

La confección

Creemos en el futuro de la economía local y buscamos proveedores de proximidad. Como decimos en nuestro manifiesto, no siempre lo más interesante pasa lejos: aquí cerca hay redes, complicidades y oficios que se transmiten de mano en mano, y la confección de proximidad es nuestra forma de sostener esa red.

Nuestros talleres de confección están ubicados en Cataluña. Las prendas de punto se hacen en Igualada y las de algodón en Tàrrega. Ambos talleres entienden nuestras necesidades: producciones pequeñas y escalonadas para evitar el sobre stock, se implican en los prototipos y desarrollos de I+D, nos ayudan a optimizar los procesos para minimizar las mermas.

La mayoría de la ropa que compramos ha viajado miles de kilómetros, a menudo en avión, el medio de transporte con mayor huella de carbono por unidad de peso. Producir cerca de casa nos permite reducir ese trayecto al mínimo (tu prenda no cruza medio mundo antes de llegar a ti) y también supervisar de cerca las condiciones de trabajo de cada taller, algo mucho más difícil de garantizar cuando la producción está deslocalizada a miles de kilómetros y varios intermediarios de distancia. Elegimos proximidad para garantizar la calidad de cada prenda, de principio a fin.

Los envoltorios

Nuestros materiales de comunicación, el packaging y las bolsas de transporte, pueden reciclarse o reutilizarse tras su uso. Son cajas de cartón, sobres compostables, saquitos de tela de algodón orgánico o papeles producidos con energía renovable que cuentan con el Certificado FSC (Forest Stewardship Council). Este sello garantiza que los productos forestales, como madera, papel y derivados, provienen de bosques gestionados de forma responsable, socialmente beneficiosa y económicamente viable.

Nuestra papelería es un ejemplo de upcycling textil. El papel que acompaña nuestros productos, como dípticos, postales o tarjetas de visita, ha sido fabricado a partir de los residuos desechados del proceso de fabricación de tejidos: 25% residuos de cuero y 40% fibras recicladas.

Resolvemos dudas

¿Qué diferencia hay entre el algodón orgánico y el convencional?

El algodón orgánico se cultiva sin pesticidas ni fertilizantes químicos de síntesis, con mucha menos agua y respetando criterios medioambientales en toda la cadena. El convencional, mucho más habitual en la ropa barata, puede conservar residuos de esos químicos. El nuestro, además, está certificado GOTS, lo que garantiza también condiciones sociales justas en toda la cadena, y va libre de sustancias nocivas gracias a los tintes Oeko-Tex. 
En una prenda que llevas horas en contacto directo con el cuerpo, esa diferencia de origen se nota además en tu piel.

¿Qué garantiza exactamente que vuestro algodón esté certificado? 

Que hay una garantía independiente de su origen y de cómo se ha producido. Muchas marcas hablan de algodón «natural» o «sostenible» sin ningún sello que lo respalde; nosotras trabajamos con el certificado GOTS de nuestro proveedor de tejido (nº CB-GOTS-CUC-03-1010800), que verifica tanto el cultivo orgánico como el cumplimiento de criterios sociales y medioambientales en toda la cadena. 

¿Por qué usáis fibras vírgenes y no recicladas? 

Porque tanto las fibras de algodón como de lana son las que están en contacto con tu piel durante horas y necesitan durar años. En el reciclaje mecánico la fibra se acorta y suele mezclarse con otras para ganar resistencia, lo que le resta suavidad, capacidad de recuperar su forma y vida útil. Aplicamos la circularidad donde aporta valor sin restar calidad, como la papelería o el packaging compostable, pero el tejido es siempre virgen.

¿Vuestros tintes son naturales? 

Nuestros tintes no son naturales: son sintéticos, pero cuentan con certificado Oeko-Tex Standard 100. Esto es una garantía independiente de que la prenda no contiene sustancias nocivas —metales pesados, formaldehído, colorantes alergénicos, entre otras— por encima de los límites seguros establecidos para prendas en contacto directo con la piel. Es un estándar exigente, pero no equivale a un tinte de origen natural ni garantiza compatibilidad con sensibilidades o condiciones de salud concretas. Si la tuya te obliga expresamente a evitar tintes sintéticos, te recomendamos consultarlo antes con tu médico o dermatólogo.

¿Vuestra lana está libre de mulesing? 

Sí. Nuestra lana merino cuenta con certificación RWS (Responsible Wool Standard), que garantiza el bienestar de las ovejas y prohíbe prácticas como el mulesing, además de asegurar una gestión responsable de la tierra: una garantía independiente de que la lana virgen que usamos procede de un origen respetuoso con los animales.

¿Vuestros productos son veganos?

Depende del material. Las prendas de algodón orgánico son de origen vegetal, así que sí lo son. Las de lana merino, en cambio, proceden de la oveja y no son veganas aunque cuenten con certificación RWS de bienestar animal. 

¿Vuestras prendas sueltan microplásticos al lavarlas?

Muy pocos, en comparación con las prendas sintéticas o de mezclas recicladas. Nuestros tejidos son mayoritariamente fibra natural (95% algodón orgánico, 93% lana merino extrafina o directamente 100% lana merino) y las fibras naturales apenas liberan microplásticos al lavado, a diferencia del poliéster o de muchos tejidos reciclados combinados con sintéticos. El pequeño porcentaje de elastano o poliamida aporta elasticidad y ajuste, sin convertir la prenda en una fuente relevante de microfibras plásticas.

¿Qué pasa con la prenda al final de su vida útil? ¿Es biodegradable? 

Las fibras naturales que la componen mayoritariamente (el algodón orgánico y lana merino) si son biodegradables, a diferencia de los tejidos sintéticos o de muchas mezclas recicladas, que persisten en el entorno. Algunas prendas llevan un pequeño porcentaje de elastano o poliamida para garantizar su elasticidad, así que lo más sostenible es sin duda alargar su vida al máximo. 

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